Todavia no entiendo que tiene que ver…nada tiene que ver con nada…esta todo guardado en esa caja confusa que registra lo que quiere y lo demás se lo olvida, se seleccionan los momentos, se guardan las energías.
Todo la misma mierda, yo en el medio del salón vacío, que antes era blanco pero ahora luce desteñido, gris, sólo, lúgubre, lonely.
A veces creo que puedo reconocerte, ¿sabes?, que puedo adivinar hacia dónde querés ir, que sabés con seguridad cuáles van a ser tus próximos pasos, pero no, te quedás ahí en el preludio de lo que podría ser y no fue, en la antesala de todo eso que le sucede a otras personas.
Antes que nada yo, atrapada en mi propia caja de cristal, tratando de salir del agua, pateando, braceando desesperadamente, gritando, llorando, y todo igual…esa pileta que se convierte en el mar abierto, inmenso, infinito, de tierra: nada.
Ah, si, me gustaría que pudieras entenderlo, pero la verdad es esta, está acá delante de tus ojos, detrás de esta pantalla, y no podés verlo, kind of sad, kind of triste.
Boludisímo el que confía en su suerte y no quiere detener la marcha a ver qué se deja en el camino, pero más boludo el que se detiene demasiado.
Verborragia tecladística, si, no puedo dejar de escribir, no se qué, pero no puedo, y todo pasa delante de mis ojos, cómo me veo, cómo me ven, cómo me siento, cómo voy a enfrentarlo, cómo me muevo, cómo todo se va esfumando (tal vez sea algo nuevo, tal vez sea lo mismo –aunque nunca se viva de la misma manera-)



