domingo, 8 de abril de 2012

Viaje

El colectivo se abre paso
en el tablero damero
del conurbano bonaerense.
¿Cada calle una posibilidad?
Un sinfin de oportunidades
de trascender la realidad tangible,
e imaginar que ante nuestros ojos
se despliegan diferentes opciones
que valería la pena elegir.
Ir abriéndose paso,
y perderse en un mundo desconocido
que no se tiene.
Las luces con diferente intensidad
van marcando los límites del recorrido.

Cortado

Escuchar sin escuchar,
el murmullo se mezcla con mis pensamientos.
Cuando la noche va avanzando
a la tarde en un día cálido
en el otoño de Buenos Aires.
Un barcito perdido y moderno
en una esquina de Palermo.
El tic-tac que antela
la hora de reflexión de la semana.
Tal vez sí, tal vez no,
estés avanzando sintiendote inerte.
La vida pasa delante de mis ojos
al compás del humo del cigarrillo,
y no sé que hacer con lo que sucede
mientras lucho con la música
que tiende a mitigar mis pensamientos.
El tiempo pasa sin que pueda aliviar su paso,
hasta siento que lo estoy desperdiciando.
Los automóviles, camionetas, colectivos,
siguen su camino al igual que la gente
que sigue su paso cronometrado
en la vida planificada.
Ahora siento que me voy adentrando
en una pirámide egipcia,
el túnel se hace cada vez más estrecho,
el aire va escaseando
y creo que voy llegando al sarcófago
para encontrar algo
que no se supone que deba ver nadie.

El Diario de Amy Jones© 2005 | Plantilla Blogger

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