martes, 30 de agosto de 2005

...patchwork

Quiero escribir, necesito escribir, pero no puedo, escribo con la mano y lo borro con el codo… no puedo pensar en nada… mi día fue la nada absoluta, sí, salí de mi casa para pasar a ser como un ente… Aparentemente viva, suerte que el aire es gratis…

Nebulosa completa, nube, humo que se disuelve en el aire y yo… un relámpago en medio de una noche tormentosa, tambores en el punto subliminal de un ritual espirituoso, completa nebulosa, eso soy yo ahora…

Irónico, ¿no? Cómo la ley de Murphy puede aplicarse a cualquier situación o circunstancia de la vida, y ahí está, no sabemos quién carajo es, pero él ya lo dijo antes… lo que se espera sea de una manera resultará exactamente lo contrario…

domingo, 28 de agosto de 2005

¿lo esencial es invisible a los ojos?

Blanco y negro. Sin sonido. Plano general: una pared blanca con una ventana (un vano: no posee marco ni vidrio), una cortina impide ver qué hay detrás, la vista…
Clima veraniego, una leve brisa hamaca la cortina (ni transparente ni opaca, tamiza visuales)…Primer plano: (cámara lenta) el género de la cortina, el vaivén, el movimiento lento, pausado que tiene su propio ritmo.
Plano general que se va cerrando sobre el vano, empiezo a descubrir qué hay detrás, donde se cierne la vista…veo texturas, diferentes tonalidades de grises (el foco está centrado en la cortina, lo demás se ve borroso, se adivinan las formas), advierto que es un día soleado. A medida que la brisa se hace más intensa el bamboleo me permite espiar: noto un horizonte, unas nubes muy a lo lejos que van despejando el cielo, para hacerlo más limpio; sucesivas capas de blancos y grises, que van alternándose, espuma, olas que rompen en la orilla; la textura propia de la arena húmeda en contacto con el agua, adquiriendo otras cualidades lejos de la misma (liviandad, soltura, libertad); más acá la sombra proyectada del alero, advierto una galería pero no la veo con claridad, tengo esa impresión…
La tenue brisa del principio da paso a un viento que saca de plano la cortina, la cámara se acerca lenta, pausadamente al mar, repentinamente sólo veo cómo rompen las olas, el sonido aparece, abruma al espectador…
La cámara se va alejando y el sonido baja hasta desaparecer… estoy de vuelta en la habitación, el viento se calma, enfoco el vano, la brisa vuelve, el movimiento del género descubre la vista a través de una franja vertical; el plano se cierra lentamente hacia la orilla, redescubro el mar, lo percibo distinto, noto una sucesión de manchas en la arena húmeda que cruza la pantalla (que antes pasé por alto)… Corto la escena, (otra vez el sonido, pero sutil, casi no lo escucho) primer plano de las huellas, muy claras al principio, que se van borrando dejando primero una estela y nada después…

(una película sin final ni principio…)

miércoles, 24 de agosto de 2005

Let it be!!!

¿Te preguntaste cuándo es tiempo de cruzar la frontera? Cuando los minutos (las horas, los días) pasan y te sentís atrapada en una encrucijada, en la que no querías estar envuelta… (estás tan confundida que sentís que tu cabeza gira dentro de un lavarropas –y en la parte del centrifugado-). Estás tan perdida que ya no sabés qué es verdad y qué tu imaginación, o tus ganas de que sea cierto. Deberías pensar en positivo, pensar en verde, pero tus pensamientos parecen decididos a adentrarse en el agujero negro de tu galaxia, estás a punto de caer –caída libre: si un proyectil es lanzado a una velocidad x.. alcanza su pto máximo…blablabla… vuelvo, impacto: hecha torta-, entonces no alcanzo ninguna velocidad, no me elevo, no caigo, no me sumerjo en ningún lado… Paul McCartney escribió let it be, y tiene razón, a veces hay que dejarlo ser… (y que sea lo que sea)

martes, 23 de agosto de 2005

la lluvia...que no para

La lluvia no para, y estoy escuchando a Bono y su banda (ultimo cd, no me hace gracia pero se me pegó), la canción más lenta no podía ser... Si, ya sabemos que me agarra por la melancolía, no puedo evitarlo (melanco bien, podria decirse)... y alguna historia se me va a ocurrir... (y no puedo dejar de escribir con ptos suspensivos -¿porqué abrevio una palabra por dos letras?-) seguidilla de canciones lentas (cómo me gustaría bailar un lento ahora, como en la primaria, como con aquél chico por el que moría, ¿qué será de su vida?)
Me quería sentir como en esa propaganda de cigarrillos... Ése en el que la protagonista es secretaria ejecutiva, bien arreglada, con anteojos... y llueve torrencialmente (como ahora), entonces se resguarda bajo una parada de colectivos o en un local de algo (¿que querés? no soy el show del clio)... se le caen -si, seguro que "accidentalmente"-, los lentes, y resulta que, de repente, se transforma en una diosa (queria sentirme así) y un chico di-vi-no, por decirlo de manera decorosa (nadie más usa esa palabra) le convida un cigarrillo y ahi se van, contentos por la vida, y bajo la lluvia (¿sueno desesperada? no lo estoy tanto, creo...jajaja) o como en la propaganda de Paty te quiero... (que no procedere a describir)...
Pero me pasaba exactamente lo contrario, estaba empapada, hace rato que dejé los anteojos por los lentes de contacto y distaba de ser (o sentirme, para el caso) una diosa, y definitivamente no sé (o puedo) fumar, lo único que me queda es volver a casa y soñar con un nuevo mañana ja, con un piloto nada glamoroso, en fin...decir que tengo la fantasía, y la lluvia será molesta pero me inspira (parafraseando lo opuesto a Antonio Birabent)
¿será por eso que me gusta la lluvia?. por cosas como esas - se me viene a la mente la propaganda de Mantecol, con el perro que va por la calle, no sé qué tiene que ver-...
(hoy fue un post re show del clio) y no se me ocurre nada más...

lunes, 22 de agosto de 2005

¿Acaso eso no es la vida?

Si, me agarraron filosófica... porque el viernes fui a ver una peli en el MALBA, 8 años después (y no sé why iba a poner de soledad, altamente recomendable, si gustas del cine independente argentino, se trata de ver que onda, otro cine que no es Hollywood -que ya me tiene podrida-) que me dejo pensando... Anyway, como te iba diciendo, esa peli me dejó reflexionando sobre la vida, así en general, en cómo se vive, en cómo vivo, preocupandome por boludeces (no se me ocurre otra palabra más gráfica) y me dejó esta pregunta latente...¿acaso la vida no son momentos (simplemente)? momentos más, momentos menos... momentos que suman, momentos... (te aseguro que no estoy fumada) ¿la vida es una colección, un montón de momentos significatvos, y no tanto? cosas que van pasando delante de nuestros ojos sin que nos demos cuenta, personas que aprendemos a vivir, fracciones de segundo que se quedan grabados en nuestras retinas, sensaciones...¿acaso no es eso la vida?

sábado, 20 de agosto de 2005

Soy...¿como quiero ser?

Soy lluvia que cae en otoño
Soy Nueva York
Soy Buenos Aires
Soy mar y lago
Soy Woody Allen
Soy J. Cortázar
Soy idealista, soñadora incurable
Soy los Beatles
Soy otoño
Soy primavera
Soy música
Soy melancólica
Soy Radiohead
Soy un café perdido en alguna esquina de esta ciudad
Soy bohemia
Soy fantasía
Soy utopía
Soy pesimista y optimista
Soy tímida
Soy insegura
Soy irónica, sarcástica
Soy leal
Soy amiga de mis amistades
Soy el si y el no
Soy el ying y el yang
Soy como soy
Soy lo que soy
Soy y existo

(y no hay más maneras para definirme)

Me defino por las cosas que no soy, que no siento, que no hago…

No soy campo ni sierra…
No soy fumadora (por más que intente serlo)
No soy falsa
No soy franca
No soy fácil
No soy difícil
No soy autora
No soy escritora
No soy pintora
No soy Tim Burton
No soy Borges
No soy Paris
No soy Madrid
No soy comic
No soy verano
No soy invierno (bueno, a veces un poco)
No soy cuidadosa (tampoco descuidada)
No soy perfeccionista
No soy segura de mi misma
No soy confiada
No soy frágil
No soy Dios (ni una simple mortal)
No soy ruido
No soy silencio
No soy impulsiva
No soy vos
No soy yo
No soy…

Rebirth

Tenía ese rara sensación cuando me levanté esa mañana, como si mi vida fuera a cambiar de un momento a otro… por empezar, ya no me perseguían esos tortuosos, sombríos, apocalípticos pensamientos sobre mi (patética) existencia, es más, estaba segura de que no era patética (tan segura como lo estoy ahora). No tenía facu a la mañana, así que pude escuchar mi programa de radio favorito o la música que estuviera a tono con mi humor esa mañana. Todavía no trabajaba (no había juntado las fuerzas necesarias para abrirme paso en el mundo adulto), casi no tenía responsabilidades...salvo hacerme cargo de mi vida (y apenas podía hacerlo)… Eso era lo que complicaba mi existencia, lo que la hacía intolerable, lo que no soportaba, contra lo que no peleaba o luchaba…
Pero esa mañana fue diferente, el día se sentía extraño, como tranquilo, el sol parecía calmo (si hay alguna chance de que así sea), no había nadie en aquella tranquila casa de suburbio, salvo ella y su perra, incondicional como siempre -se comunicaban con su propio lenguaje alimentado por años de amistad canina-humana-… calma ella también, preparó su desayuno con suma atención, mientras canturreaba algún coro de alguna canción, que la hacia sentir especial, después de todo ese día era raro (raro bien), café con leche (más café que leche), dos tostadas de pan de salvado con queso Light (tan Light, que casi no tenía gusto), algo de tele para las primeras noticias de la (media) mañana, algún choque, un puente cortado, otra manifestación lo de siempre…
Pero ¿porqué el día se sentía anormal? Por qué esos pensamientos ya no la atormentaban, ¿qué le había sucedido?, la vida por delante se le abría como las flores en primavera (si, también soy cursi), se le presentaba asombrosamente optimista, tal vez, por primera vez…
Desde que tenía memoria, la vida había sido respirar y soñar con un nuevo mañana, desde que iba a la primaria y los chicos no captaban mi onda exótica-asiática (o los rasgos que tengo, según mi psicóloga, a la que fui un año), me torturaba a mi misma, me echaba la culpa, me costaba ser amiga, tener amistades que no se sintieran falsas a lo último. Incluso en la secundaria la perspectiva no fue demasiado diferente, con algún que otro drama en el medio, con alguna pérdida importante, mi vida no sólo no mejoró su panorama, sino que me lleno de inseguridades, de neurosis (la histeria la aportó la facultad)… La facultad, mi salvavidas en aquel verano que esperé que todo cambiara, no resultó con pociones mágicas, sin embargo, me enseñó lo que es la ironía, el sarcasmo (y poder reírse de una misma)…y sin darme cuenta, ya soy una mujer…
Por primera vez en su vida, en esa mañana soleada, en que recordaba, añoraba, un tiempo distinto que no vivió pero que, sentía, estaba viviendo finalmente, el futuro se le presentó deliciosamente incierto… desde ese día ya no se preguntaría ¿por qué no?, ya no se conformaría con no hacer nada, ya no se atormentaría con preguntas sin respuestas (ni con declaraciones de patética existencia), ya no se ocuparía de aquellas cosas, sentimientos, que escapaban a su control y alcance, sólo se limitaría a vivir (lisa y llanamente) con la intensidad que sintiera… con el latido del corazón (sin que interviniera tanto la analítica mente que poseía) y no miraría atrás (o sólo lo haría para aprender de los errores)…

(Así es como quiero que empiecen mis mañanas todos y cada uno de los días que viva…)

domingo, 14 de agosto de 2005

Cosas de la vida...

Festejaba mi cumpleaños, hacía días no pensaba hacer nada, pero mis amigas me persuadieron de que me arrepentiría… así, quedamos en encontrarnos a cenar… un lugar cool, toda la onda.

Llegué a horario (arribo sincronizado), el lugar este, que no es un restaurante, tampoco un bar, es como un pub… cool pero no tanto, no te hace sentir un E,T., buena música, estaba cerrrado. Mientras esperábamos a otra amiga (éramos cuatro) decidimos tomar un coffee en la esquina de aquella cuadra (lugar agradable, aparentemente nuevo)…

En verdad, creo que nunca había tenido esa sensación (sí, ya sé que lo describí antes, eso era mi imaginación, esto era real –o eso creo-). No recuerdo cómo me di cuenta, nos poníamos al día con chismes y otras cuestiones de nuestras vidas (me doy cuenta que suena a cuento repetido…), trajeron la carta, dos cortados y un café ¿en jarrito? (no viene al caso)… charla de mujeres (onda Sex and the city, sin sexo) ahí lo vi, cuando llegó el pedido… por supuesto que lo vi, cuadra con mi definición de hombre perfecto-apetecible, tre-men-do, como el imaginado yuppie (sin traje ni mochila, atendía mesas y caja) , la misma onda… nadie pasa de alto un muchacho como este (¿25, 27 años?), haríamos la pareja perfecta…

Hablaba con mis amigas y se me iban los ojos, no podía pensar en otra cosa más que en esa mirada (estaré loca pero juró que me miraba con ganas… de conocerme o quién sabe), obviamente trataba de mantener el hilo de la conversación (total, ¿qué iba a hacer?), pensé en mil cosas, cómo le íbamos a contar a nuestros amigos, cómo y dónde nos íbamos a encontrar la primera vez que nos viéramos (y otras cosas más…) y le hubiera dejado mi número de teléfono…

Por ahí, uno de estos días me doy una vuelta a ver qué onda…

Fases...

Fase 1: escuchar música

Fase 2: negación (leer Why not?If you only knew life is not that easy…), escribir…

Fase 3: aceptación (a medias)

Fase 4: preguntarse qué se puede hacer (ver qué onda), emprender la acción… (esta fase nunca la completo)

Fase 5: … ¿existe?... darse por vencida y pensar en otra cosa…

jueves, 11 de agosto de 2005

hello sunshine come into my life...

Sunshine (Keane), de repente veo mi vida desde otra perspectiva y no puedo dejar de escribir…el insomnio me persigue (ya son la 1:52 am).

Oh can anybody find a home? Lost in the sun… la canción avanza y las historias van cediendo paso al sueño… (1:55 am, hora de ir a la cama) sin embargo no me muevo de la compu, me resisto a abandonar la fantasía y dar paso a la vida misma (lisa y llanamente)…

Everybody´s changing and I don´t feel the same… extrañamente me siento optimista, creo que lo que no logré hoy, lo lograré mañana (o cualquier día de estos)… que esperar vale la pena, que la vida vale la pena (pero no al estilo del canal de las pelotas) y que todo llega… (2:03 am, ahora si me voy a dormir).

El diario de Amy (y cómo sigue la historia)

Así que ¿qué hago a las 12:25 am despierta, escribiendo? Nada… supongo que mi necesidad de expresarme es mayor de lo que creía, por eso el insomnio.

Imagino historias que me llevan a ese mundo que no vivo, pero que extrañamente me hacen vivir, las necesito, son mi droga...supongo que no me queda más que relatarla…

Ella estaba en un bar, leyendo sin leer, tomando un cortado (como acostumbraba) en su lugar favorito, Florida Garden. Había tenido uno de esos días donde necesitaba estar sola con sus pensamientos, recorrer la Buenos Aires que se esconde detrás de cada edificio, buscar su historia, imaginar su interior, creerse escritora. El cortado era la culminación de aquel recorrido, donde daba placer caminar, perderse y volver a encontrar en esas calles conocidas que nunca dejan de asombrar (siempre se les encuentra algún detalle que la vez anterior pasamos por alto). Hacer esto la hacía (sentir) importante, pensaba que si podía sobrevivir un día a sí misma podría lograr cualquier cosa, y en verdad, lo lograba, la sensación de paz, el encontrarse a uno mismo, esas son las cosas por las que vale la pena vivir, pensé.

Él entró, la reconocía de algún lado pero al mismo tiempo se escapaba de su memoria, decidió no darle importancia. Aún así, calculó la distancia en un abrir y cerrar de ojos, como si fuera un damero, cada casillero una mesa y un espacio vacío consecutivamente, de arriba-abajo, de izquierda-derecha, en diagonal: dos casilleros (estaban enfrentados). Casi no intercambiaron mirada, ella parecía absorta en la lectura (creo que en un libro de Cortázar), no me miraba, ¿de donde la conozco?… Un mal día en la oficina, no me levanté exactamente con el pie derecho, un cortado, por favor…

La vida de un momento a otro había cambiado, ya vivía sola pero había terminado aquella relación que, creía, la hacía feliz…la vida es eso que pasa mientras que estás haciendo planes (John Lennon), pero yo no había planeado nada, sin embargo ahí estaba, en aquél lugar, esperando conocerte.

Decidí mirarte, también me parecías conocido pero ¿de dónde?... todavía tenías esa mirada intensa que hacía que me derritiese; no te miré más de tres segundos, pero igual lo supe (si te acordaras de mi me encontrarías cambiada), no me volviste a mirar…

No creía buscar algo de la vida, tal vez comodidad, status, alguien con quien pasarla bien, pero nada más, sin embargo ahí estaba, replanteándome mi vida, en aquél lugar que encontré al paso, esperando conocerte.

Decidí mirarte (una y otra vez, casi no podía disimular), te diste cuenta, porque me miraste, bajaste la cabeza y sonreíste (pensaste que no te vi), parecía que te daba vergüenza (miráme, volvía a decir para mis adentros) y nuestros ojos se encontraron…

Ya te recuerdo, nos cruzamos en una panadería, te presté plata (que nunca devolviste), ¿todavía tenés novio?... no, contesté…

(Y cómo se acercó a mi mesa y empezamos a hablar, es algo que te lo cuento en otro momento)

lunes, 8 de agosto de 2005

Aquella vez en el bar...

Estaba segura de que las cosas serían diferentes esta vez… estaba determinada a que así fuera, aunque la última palabra no fuese mía… Me preparé con tiempo, ya lo tenía todo planeado… me bañe tranquila (baño de inmersión, relax a full), elegí la ropa, las palabras, todo… Salí de casa con tiempo (hasta iba a llegar puntual), me esperabas en algún bar.

Cuando llegué no estabas (faltaban diez minutos para la hora pautada), así que mientras te esperaba repasaba lo que te iba a decir, palabra por palabra, me anticipaba a tu reacción y tenía dos speechs (por si acaso)

No sabía que hacer para matar el tiempo, hubiera deseado ser fumadora o haber llevado algo para leer (bah, hacer que leía), aunque fuera sólo por diez minutos…mi cabeza no daba más…necesitaba decírtelo.

Me sorprendiste mirando la carta (llegaste tarde, veinte minutos tarde), vosotra cosa para la que no soy buena), aunque ahí estabas, bonito como siempre, bien vestido, perfumado… también estabas sorprendido de que te haya llamado (citado). Lo supe por el tono de tu voz en el teléfono, y porque mi excusa no fue muy creíble, nunca fui buena para mentir

No sabía qué pedir, quería tomar una rica, fría cerveza (si es Iguana, mejor, afuera hacía como 40°, súmale mi temperatura interna), lo que me hubiera ayudado un poco, pero la onda no dio, mejor un jugo de naranja…

Empezamos a hablar de cualquier cosa, casi no podía mirarte a los ojos (pensé que teatro me había ayudado a combatir mi timidez, veo que me equivoco), aunque tus ojos no fueran claros tu mirada me mataba, y necesitaba decírtelo, de verdad, no aguantaba más…

Hubo un momento de silencio (awkward silence), ya me había tomado el jugo (¿qué hago?, ¿cómo se lo digo?, es ahora o nunca), te miré, me miraste…

Ok, ok, no me salen las palabras, estoy en el horno, en la parrilla y cualquier cosa de lo que pueda salir cocida, ¿qué?¿por qué me mirá asi?¿qué tengo? (por lo que sea que no se me esté derritiendo el maquillaje… no, si lo que se derrite ¡soy yo! ¡esos ojos!¡me mata!). Tranquila, tranquila, respirá hondo sin que se note

En realidad te llamé, para… lo que me pasa es que… (la tensión aumentaba, ya te dabas una idea de adonde quería llegar, parecías sorprendido y todo lo que había practicado no sirvió de nada, no te podía mirar a los ojos)nada, creo que me pasan cosas con vos… digo, creo no, me pasan (dije)

Te miré por última vez, antes de que me besaras con ternura, como nadie lo había hecho… o cómo empezó la historia de amor que nunca viví.

domingo, 7 de agosto de 2005

Shame on you (y esto ya es una obsesión)

Dicen que la vida es un ciclo (se nace, crece, reproduce y muere)… un ciclo se repite, es infinito… es un círculo, como mi vida… siento que cada cierto tiempo mi vida se repite, y no tengo los ovarios necesarios para cambiar mi destino predestinado
Ahora me pongo seria, aunque nunca le escapo a la ironía, al sarcasmo, no puedo evitarlo (si no, ya me hubiera suicidado hace tiempo)… y lo que no me puedo dejar de preguntar es qué estoy haciendo con mi vida… quién sabe….Aunque no estaba pensando en eso cuando comencé con estas líneas, y me pregunto si alguien más que conocidos va a leer esto, pero eso es para otro post)..
Despite of my rage I’m still just a rat in a cage… (The Smashing Pumpkins) eso suena mientras trato de escribir algo coherente… así que mi vida es un círculo (chocolate, eso ya lo sabía). La cosa es como salir de la encrucijada, que tal ¿no pensar?... algo que nunca ejercito… ok, si ni siquiera puedo reconocerlo (no lo voy a reconocer) y la música no ayuda… Episodio V, El Imperio Contra-ataca y no sabés cómo es mi pelea interna, no tengo dos personas dentro mío, tengo un ejercito con mil generales a cargo…mi existencia se reduce a un círculo y ninguna Fuerza está de mi lado… (bah, siento como si las dos fuerzas estuvieran dentro mío), necesito un Luke Skywalker, un Yoda, R2rito, un Owan-Ben-Kenobi, y este párrafo es sólo para entendidos (es claro que no soy ninguna princesa Leia)
Maldita verborragia, maldita obsesión de escribir cualquier cosa que se me ocurre, maldita yo… malditos todos… y pensás que ya te descargaste (la única solución transitoria sería gritar o subir la música a todo lo que da… pero ya es tarde)
No voy a escribir lo que pienso… I hate myself I´m thinking of Martu...(¿The Pretenders? versión libre) y ya no tengo arreglo…sabés que hay un punto en que ponés en la balanza tu vida y otro en que ya no te importa… estás entregada… pero que tal si esta vez ¿si fuera diferente?... ¿estás entregada? Sólo tenés un puñado de años y ya decretaste tu sentencia… ¡qué cobarde! Shame on you, young lady, shame on you… y de verdad, ya no quiero pensar en eso.

sábado, 6 de agosto de 2005

Why not?...if you only knew life is not that simple...

¿Por qué no? ¿por qué no? Te preguntás y seguís preguntando, mirando la niebla detrás del vidrio, porque no podría haber salido el sol, tenía que ser un día terriblemente melancólico… las estrellas y el cosmos están determinados a hacer de tu vida un infierno, eso si que no lo dudas, estás segura que el día que naciste el universo ya había decidido que tu vida no sería glamorosa, más bien sería como la de Bridget Jones (sin Darcy ni Daniel).
Y de un momento a otro ya no te preocupás porque el colectivo va a la remanija, ni porque todavía estás a años luz de llegar (, cortaron el puente de vuelta), bueno, ni porque otra vez llegás tarde…te preocupás un poco porque, aunque te bañaste la noche anterior y estás levantada desde hace como una hora, sentís que lo único que faltó fue lavarte la cara, y siempre alguien te mira raro… pasado este momento volvés a la interrogante, que tal vez no te desvele (por lo menos esperas que no lo haga esta noche) pero que sin embargo no deja de acecharte… ¿por qué no? ¿por qué no?
OK, tiempo de ver que hay en los alrededores… llegarás tarde pero agarraste el colectivo a la hora justa: 9 y yuppies por todos lados (traje y mochila, no sos religiosa pero bendecís al primero que lo haya implementado como uniforme) tal vez el universo no sea tan malo después de todo…
Lástima que volvés a tu realidad, y aunque alguno te haya mirado, el clima se ve más auspicioso que la vida misma. Esa que estás segura que no cambiará, después de todo si las estrellas y el cosmos están complotados no hay como hacerles frente ¿no? Y volvés a pensar ¿por qué no? ¿por qué no? (si, necesitabas preguntártelo dos veces, y mil más) obvio, antes que lo positivo aflora lo negativo y encontrás más cosas de las que querías (creéme)…sin embargo, te lo preguntas una y otra vez (insistente, persistente más que nada)
Te prometés que es la última vez que lo pensás, pero no podés convencerte de algo de lo que no estás segura… dejás de pensar, te subís al otro colectivo que también rebalsa de gente. Estás por la máquina expendedora, ves que hay lugar atrás pero a nadie parece importarle y llegar atrás es lo mejor que te podía pasar (si hiciste bien los deberes y sercheaste a un posible candidata/o a abandonar el vehículo, en poco tiempo más ya estarás sentada).
Como podés (traducción: llevándote a todo el mundo por delante, porque el universo no te pudo dar la altura suficiente para llegar al caño –el de arriba-, y gracias a tu fuerza de voluntad, con la canción de Carrozas de fuego de soundtrack), arribas al fondo del bondi… te lo imaginás ¿no? En resumen, llegaste al fondo, encontraste tu candidato/a pensás que vas a tener que batir el record de velocidad en sentada, pero no, obtenés el asiento en buena ley…
Ahí, es cuando verdaderamente te pones a pensar ¿por qué no?, y además de las cinco mil razones que se te ocurren, tal vez haya una que sea terrible: porque sos vos, pero también hay una pregunta que pasaste de largo ¿tengo que dejar de ser yo para conquistar algo (alguien)?y la respuesta normal que sería no para mi se traduce en un si… y… o… ok, antes de pasar al segundo pozo depresivo de tu historia…¡pará!¡pará!¡dejá de pensar!... a él le debe estar pasando lo mismo que a vos.

El diario de Amy

Siempre había soñado con algo así, todas las que nos conformamos con ser simplemente mortales (y rogar porque el sábado a la noche todavía este esa película de Collin Farell o nuestro hombre de Hollywood) soñamos con algo así…
El día empezó como siempre, me levanté determinada a tener un día, por lo menos, agradable, pero cuando empecé a preparar el desayuno, me di cuenta de que no sería así. ¿Vieron que hay un momento en la mañana en que saben que definitivamente no va a ser un buen día, y que se va a ir todo al demonio? Bueno, yo estaba teniendo uno de esos momentos, cuando vi que ya no tenía más café, que no había ni un mísero saquito de té, y que, encima, llegaba tarde (paro de colectivos y cartón lleno, pensé)
Por lo menos a la vuelta iba a pasar por la panadería de siempre, algo rico en calorías, azúcar, carbohidratos, ¿qué se puede encontrar en una panadería sino? Con esa determinación en mi cabeza, volví segura de que por lo menos merecía un buen postre (y las cosas deberían estar mejorando porque todavía estaba abierta), así que entré como si la panadería me perteneciera y me detuve en la isla de cosas dulces (quería la torta expuesta en la vidriera, pero tampoco era cuestión de mandar la dieta al diablo). Ahí tuve otro momento, donde sabía que algo definitivamente había cambiado en mí (tal ve sean las masitas ¿no?) porque me sentía una diosa, el día iba a terminar mucho mejor de lo que había empezado…
¿Qué elijo, qué elijo? Había que pensarlo bien, no a las decisiones apresuradas… ¿masitas secas o húmedas, con dulce de leche, con membrillo, bañadas en chocolate, o no? ¿Y la dieta? ¿ninguna o todas? El panadero ya me estaba mirando mal, cuando empecé a elegir una de cada… no me pregunten porqué en ese momento levanté la vista, la cosa es que lo hice (tal vez para ver qué había en la otra punta del local), y lo vi, más bien vi unos ojazos claros que me miraban con asombro. Como siempre, bajé la vista y seguí con lo mío (ahí empieza la paranoia, ¿qué pensará?... que me las voy a comer todas seguro, acaso ¿no es verdad?, debería ser de esas que no les importan nada y segur mirándolo, por lo menos recreo la vista).
¿Qué les puedo decir de él? era hermoso, uno de esos yo vivo en Palermo Hollywood-ahora me voy al after office-pero no me la creo, de traje y mochila con un look no-me-importa-nada (barba de algunos días, desprolijo pero cuidado)… me pregunto si irá al gimnasio, seguro que sí, pero lo necesario… Como saben, y como pude, lo miré de vuelta y él también lo hizo, las miradas fueron tan intensas que sentí que era un pobre hielo en pleno sol de verano, ¡me derretía!, sus ojos eran verdes y tenía una onda a ¿Collin o Brad?, no me acuerdo, la cosa es que estaba muy bien…
Pero sigo siendo yo en mí cuerpo y, sobre todo, en mí (neurótica) mente; así que enfilé para la caja, y ya no sabía ni cuántas masitas había puesto en la bandeja ni qué tenían, sólo esperaba no haber elegido las de anís, ¡las odio!... De todas formas no iba a devolverlas, ya estaba en la caja, ¿con qué cara miro al panadero? Después del tiempo que me tomé, parecía que estaba eligiendo mi vestido de novia… y me recordé que era un muy mal día porque tenía el paquete en la mano y me faltaban cinco pa´l peso, el panadero obviamente me miró como se mira en estas ocasiones, y una voz muy masculina ofreció saldar la diferencia…
Así que el juego no estaba terminado, pensé, mientras me reía por dentro (¿quién dijo que las mujeres no podemos hacer dos cosas al mismo tiempo?)… Esperé a que él termine de pagar por sus dulces (tenía que agradecerle, aunque mi primer instinto fuera salir corriendo), lo miré de nuevo, le agradecí su amable gesto y le dije que, si era paciente, iba a buscar plata y se la devolvía, a lo que él respondió:_ lo que quiero es tu teléfono…
¡Ah, bueno!, ¡ah, bueno! No lo puedo creer, esto no me puede estar pasando, ¿o sea que estas cosas suceden en la vida real?
Me rehice como pude (¿algo así no te desarma?) y le contesté que lo único que podía hacer era devolverle los cinco, porque no tendré una vida soñada, no seré una diosa pero, afortunadamente, ya tengo un novio divino con quien compartir el postre…

El Diario de Amy Jones© 2005 | Plantilla Blogger

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