martes, 14 de enero de 2014
Interconexión o ¿inter-conexión?
Me siento atrapada, antes era el laberinto pero eso ya es demasiado borgeano y parece plagio, una ve que te das cuenta no podés volver atrás. Ah, pero siento los pasos del pasado como si fueran los de ahora. Siento que voy a volver a repetir lo mismo y conozco todo el procedimiento.
Primero va a ser el ostracismo, va a ser el no-me-importa, va a ser el vacío. Después va a ser encontrar otro camino, ver que pasa más allá, creer que estoy bien y creer eso de que "lo que no te mata te hace más fuerte". Y después todo se vuelve a repetir de nuevo... ya lo estoy sintiendo.
Porque por más que me lo digan y lo hablemos, en el fondo todo resulta ser siempre igual...
Pensamos que cambiamos y que estamos creciendo, que no somos los mismos que hace 15 años, really? porque en el fondo creo que sigo siendo la misma.
Entonces estábamos hablando de laberintos...bueno, resulta que antes yo era el centro del laberinto, la reina de los laberintos, y de alguna manera pensaba que la salida estaba ahi, en todo laberinto hay una entrada y como hay entrada hay salida. La salida podrá no ser evidente y, seguramente, te vas a marear, vas a ilusionarte con que la salida es para la izquierda después doblar a la derecha y te vas a topar con la pared, al menos tenés la esperanza de que la salida está que por más de que te desesperes o te topes con muchas no-salidas, la luz existe al final del túnel.
Pero entonces mientras pienso eso pienso otra cosa, pienso que el laberinto se invirtió, de alguna extraña manera, y no soy más laberinto. Soy otra cosa, totalmente relacionada pero totalmente distinta, donde la esperanza está como un poco desvanecida, y en vez de estar abajo estoy arriba y en vez de apoyar los pies sobre la tierra estoy flotando y flotando.
Y ahí, en ese preciso instante sublime, cuando pensaba que la luz se había apagado empiezo a distinguir luces de entre las sombras. El polvo flotando, como yo en el aire a travéz de la luz.
Y cada vez la vista más nítida. Y cada vez los hilos más cerca. ¡Pará! ¿HILOS dijiste? ¿dijiste HILOS? ¿Por qué de pronto estás inmovilizada? ¿Por qué de pronto los inconexos hilos...? No, no lo creo, no no si por más de que me lo digas no te lo voy a creer...vos me estás diciendo que...y es un pin pong mental de ida y vuelta, donde no se sabe bien quién va ganando.
Stop. Recuerdo no se porque cuando estaba caminando al borde de un parque (¿circular?) en Londres. Era un parque que a veces se veia accesible y a veces no...¿quedaba cerca de Abbey Road? Ahg no puedo recordarlo con exactitud. Si recuerdo que caminé bastante y que el asunto era bastante circular (¿a qué me remite caminar en círculos?) que estaba medio cansada, que el clima era raro con nubes si, nubes no...que no sabías si hacía frío o un poco de calor pero estaba bastante soleado. El parque era bastante "agreste" no creo que eso tampoco haya sido casual...después de todo no se deja nada librado al azar y menos en un parque inglés. Pero cómo puedo saber dónde era, ahora ni siqueira estoy segura con eso de los círculos. Bueno, ahora, la nueva, es que también me falla la memoria.
Anyway, no estoy en un laberinto, NO soy un laberinto, estoy flotando o no estoy flotando, estoy en algo con hilos.. Ah, si, resulta que entonces estoy inmovilizada como decía, y estoy en el medio de una especie de laberinto que no es un laberinto: 1. porque flota (¿y dónde viste un laberinto flotar?) 2. porque mi cabeza esta donde deberían estar mis pies.
Sisi como vos suponías es una teleraña. Y acá estoy, acá, pst, acá, ¿no ves en el medio?...sisi, ese puntito negro perdido en el espacio en el centro casi... No sé muy bien como llegué acá pero así estoy, en el medio de la telaraña (repetitiva ¿eh?). Ahora veo todos los hilos y la majestuosidad de la red se hace aún más evidente (para que te des una idea es como cuando te caes y perdés el conocimiento por unos breves segundos que parecen eternos, y viste que medio que escuchas lo que te están diciendo pero no ves nada y de repente como que vas volviendo al mundo de los vivos -¿?- la vista se hace más nítida...bueno, ponele que sea algo así)
En el medio de la telaraña, no sabés muy bien como llegaste hasta ahí...el asunto es que estás y empezás a sentir que los hilos se van tensando cada vez más, no puede ser por otros insectos porque no hay ninguno...también notás una sombra que se va acrecentando, unos ojos grandes con unos ¿colmillos? ¿las arañas tienen dientes? unas patas peludas, asquerosas, no pero en serio, ¿tiene colmillos? ¿que tan estúpido te parece hacerte estas preguntas cuando justamente la araña está al acecho? no me parece que sea momento de andar cuestionandote porque no prestaste más atención en biología, si es que alguna vez viste realmente como eran y no prestaste atención o si nunca te interesó el tema, nunca lo viste que se yo (recuerdo haber hecho un trabajo sobre los mosquitos, uno sobre las ballenas francas australes lo cual me remite a Puerto Madryn y el viaje con el curso de la secundaria pero no del tema que nos ocupa hoy o este momento o para ser más precisa en estos ¿2? últimos párrafos -demasiada fiaca como para corroborarlo), ahora si no sabés vos, no sé quien va a saber.
Si estás acorralada en ese momento ¿qué decisión tomás?
domingo, 1 de septiembre de 2013
Fuck I am intranquila
Entonces me la paso diseccionando, un domingo a la noche, todas aquellas cosas que pienso que están mal (conmigo). Todas aquellas cosas que están mal conmigo ¿o de mi?
No puedo pensar en otra cosa, y mirá que lo inento. El tema es que siempre vuelvo al mismo patrón, aunque queira pensar que no, es siempre la misma mierda.
Trato de pensar en otra cosa, aunque no parezca, me empeño en pensar todo el tiempo y yo que pensaba, irónicamente, que ya no pensaba más.
Quisiera tanto romper con el patrón y sentir que lo que me pasa es otra cosa, sentir que por una vez puedo (que palabra tan poderosa) pero no, siempre vuelvo al embudo y todos esos pensamientos que se arremolinan ante la caída de la arena en el reloj (de arena) terminan en una muchas palabras que al mismo tiempo son una misma cosa: miedo.
Y ahora entonces por carácter transitivo ¿? se mezcla el poema de Raymond Carver
MIEDO
Miedo a ver un coche de la policía acercarse a mi puerta.
Miedo a dormirme por la noche.
Miedo a no dormirme.
Miedo al pasado resucitando.
Miedo al presente echando a volar.
Miedo al teléfono que suena en la quietud de la noche.
Miedo a las tormentas eléctricas.
¡Miedo a la limpiadora que tiene una mancha en la mejilla!
Miedo a los perros que me han dicho que no muerden.
Miedo a la ansiedad.
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo a quedarme sin dinero.
Miedo a tener demasiado, aunque la gente no creerá esto.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y miedo a llegar antes que nadie.
Miedo a la letra de mis hijos en los sobres.
Miedo a que mueran antes que yo y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre cuando ella sea vieja, y yo también.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día acabe con una nota infeliz.
Miedo a llegar y encontrarme con que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar lo suficiente.
Miedo de que lo que yo amo resulte letal para los que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado.
Miedo a la muerte.
Ya he dicho eso.
Pensar, de nuevo esa palabrita variadamente, que esa es la poesía que sentí salió de mis entrañas en una clase de teatro allá lejos y hace tiempo es bastante redundante.
Quiero salir de mis patrones pero parece que no puedo, bueno sí, lentamente parece que estoy cambiando ciertas cosas pero eso no parece llevarme a nungún lado ahora y acá mismo.
Puede que todo esto sea bastante boludo (y en vano)
No puedo pensar en otra cosa, y mirá que lo inento. El tema es que siempre vuelvo al mismo patrón, aunque queira pensar que no, es siempre la misma mierda.
Trato de pensar en otra cosa, aunque no parezca, me empeño en pensar todo el tiempo y yo que pensaba, irónicamente, que ya no pensaba más.
Quisiera tanto romper con el patrón y sentir que lo que me pasa es otra cosa, sentir que por una vez puedo (que palabra tan poderosa) pero no, siempre vuelvo al embudo y todos esos pensamientos que se arremolinan ante la caída de la arena en el reloj (de arena) terminan en una muchas palabras que al mismo tiempo son una misma cosa: miedo.
Y ahora entonces por carácter transitivo ¿? se mezcla el poema de Raymond Carver
MIEDO
Miedo a ver un coche de la policía acercarse a mi puerta.
Miedo a dormirme por la noche.
Miedo a no dormirme.
Miedo al pasado resucitando.
Miedo al presente echando a volar.
Miedo al teléfono que suena en la quietud de la noche.
Miedo a las tormentas eléctricas.
¡Miedo a la limpiadora que tiene una mancha en la mejilla!
Miedo a los perros que me han dicho que no muerden.
Miedo a la ansiedad.
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo a quedarme sin dinero.
Miedo a tener demasiado, aunque la gente no creerá esto.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y miedo a llegar antes que nadie.
Miedo a la letra de mis hijos en los sobres.
Miedo a que mueran antes que yo y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre cuando ella sea vieja, y yo también.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día acabe con una nota infeliz.
Miedo a llegar y encontrarme con que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar lo suficiente.
Miedo de que lo que yo amo resulte letal para los que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado.
Miedo a la muerte.
Ya he dicho eso.
Pensar, de nuevo esa palabrita variadamente, que esa es la poesía que sentí salió de mis entrañas en una clase de teatro allá lejos y hace tiempo es bastante redundante.
Quiero salir de mis patrones pero parece que no puedo, bueno sí, lentamente parece que estoy cambiando ciertas cosas pero eso no parece llevarme a nungún lado ahora y acá mismo.
Puede que todo esto sea bastante boludo (y en vano)
martes, 26 de febrero de 2013
Una de esas cosas que sucede raramente.
Es como estar sentada en plaza de mayo sólo para mirar la gente que va apurada al trabajo o a cualquier lado, a seguir con sus vidas como si nada pasara o si nada fuera a pasar.
Pero que tal si sí pasa, si del otro lado de la fuente que no tira demasiada agua hay más que palomas.
Entonces me siento de vez en cuando a pensar en esos lugares, tengo algunos favoritos y no sé porque plaza de mayo es uno de ellos. Puedo estar ahí un rato largo dejando que mis pensamientos se ramifiquen sin más consecuencias (el hilo de pensamiento es algo extraño, puede ir de cualquier a cualquier cosa).
Después de un rato empiezo a ver el recorte de los edificios en el cielo, a veces nublado, a veces despejado, a veces con algunas nubes definidas y en ese momento el instante es sublime.
No hay más que esos momentos en la vida, se me ocurre de vez en cuando...
¿Y cómo hacemos para evitar lo obvio? ¿el lugar común? Cómo creamos el no lugar, y este no lugar ¿es algo que se crea? ¿o es algo que se construye a través de lo no construído? ¿o es un lugar residual que deja lo construído? De cualquier manera cuando las cosas son intangibles cómo saber si se esta construyendo, ¿no? (Marc Augé acuñó el concepto "no-lugar" para referirse a los lugares de transitoriedad que no tienen suficiente importancia para ser considerados como "lugares". Son lugares antropológicos los históricos o los vitales, así como aquellos otros espacios en los que nos relacionamos. Un no-lugar es una autopista, una habitación de hotel, un aeropuerto o un supermercado... Carece de la configuración de los espacios, es en cambio circunstancial, casi exclusivamente definido por el pasar de individuos. No personaliza ni aporta a la identidad porque no es fácil interiorizar sus aspectos o componentes. Y en ellos la relación o comunicación es más artificial) Ni si quiera sé si este es el punto. Y creo que estoy un tanto más confundida con todo lo que esto significa, no quieras trasladar el no-lugar, o sea no quiero interpretar porqué salté de plaza de mayo a este concepto.
Desearía dejar todo en el plano abstracto, es mucho más fácil no tener que explicarse.
miércoles, 20 de febrero de 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
Entonces me pregunto desde el mar de laberintos donde no hay salidas pero sí entradas qué voy a hacer entre las decisiones e indecisiones de la vida. Cómo me paro y enfrento este mundo... o cómo espero que las cosas se armen y solucionen por si solas como si la intervención de la protagonista no hiciera falta.
¿Y si tuviera que hacer una biografía? ¿Cuáles serían los hechos más sobresalientes?
Y cuando la respuesta no convence ¿no será hora de barajar y dar de nuevo?
Pero entonces me doy cuenta que arrastro un pesado bagaje de experiencias y desolaciones pasadas...
Me doy cuenta que es el peso de la piedra atada a mi tobillo mientras desciendo en la profundidad azul más oscura.
Y aunque esto es sólo una fantasía, cuando miro alrededor salgo a comprobarlo...pero no, a veces no se comprueba (la mayoría de las veces no, desde luego)
¿Qué puedo perder? ¿Qué puedo ganar?
A veces los dados no dan los números que una quisiera y entonces el juego se vuelve un tanto más ¿macabro? no, macabro probablemente no sea la palabra que busco...
Y me quedo en la vereda de enfrente mirando lo que pasa del otro lado, esperando que las paralelas se hagan perpendiculares o tangenciales o que haya algún punto de contacto entre las dos rectas que encima se avisoran infinitas.
No sé, mucho pensar pero en una de esas estoy en un punto de inflexión (sólo que todavía no sabemos para que lado va a seguir la linea)
domingo, 19 de agosto de 2012
Y la casa se siente vacía pero llena de fantasmas
En todos lados veo mis fantasmas
proyectándose en las paredes.
En cada rincón las palabras no escritas.
Atrapada en los submundos
de la mente alienada, neurótica,
me voy envolviendo en un vacío
(¿literal o mental?)
Cada uno crea su propia fantasía
pero también su propio infierno.
Mientras el subsuelo de la conciencia
se cuela en la realidad,
tiendo a mirar la salida
pero no la encuentro.
proyectándose en las paredes.
En cada rincón las palabras no escritas.
Atrapada en los submundos
de la mente alienada, neurótica,
me voy envolviendo en un vacío
(¿literal o mental?)
Cada uno crea su propia fantasía
pero también su propio infierno.
Mientras el subsuelo de la conciencia
se cuela en la realidad,
tiendo a mirar la salida
pero no la encuentro.
jueves, 19 de julio de 2012
¿Cuántas veces seguir recorriendo este camino?
Me voy debatiendo
entre los caminos sinuosos
de las inseguridades, las dudas
y los fantasmas.
Las sombras una vez nítidas
ahora son más difusas.
Cuesta ver el límite
entre realidad y pesadilla.
Cuesta definir el foco
entre fondo y figura.
Lo que antes era natural
ahora se pone en crisis.
La crisis genera angustia.
La angustia crecimiento.
Cadena sinfin de concatenaciones dudosas.
El medio es un cuerpo
¿y el cuerpo un envase?
Disociación estrépitosa.
domingo, 15 de julio de 2012
Las calles de la ciudad muerta
En el recorrido
que a priori parece laberíntico
pero en un perfecto damero
de calles sin vida.
Se reproduce la constitución de una sociedad
en paredes de granito o mármol o ladrillos con adobe.
Historias trágicas o hermosos vitrales
adornan las casas de los muertos
en un ambiente recoleto.
Y vamos a admirar como turistas
extraños y un tanto morbosos,
la leyenda de tal o cual,
la verdad detrás de las lápidas.
A veces parece interesante
interesarse tanto por los muertos.
La vida parece continuar su camino,
entre los pasos estrechos y anchos,
que dejan los mausoleos o bóvedas,
el negativo sobre el positivo.
Adentro: la sombra, el claroscuro, el agotamiento.
Afuera: la luz, el aire, la vida.
que a priori parece laberíntico
pero en un perfecto damero
de calles sin vida.
Se reproduce la constitución de una sociedad
en paredes de granito o mármol o ladrillos con adobe.
Historias trágicas o hermosos vitrales
adornan las casas de los muertos
en un ambiente recoleto.
Y vamos a admirar como turistas
extraños y un tanto morbosos,
la leyenda de tal o cual,
la verdad detrás de las lápidas.
A veces parece interesante
interesarse tanto por los muertos.
La vida parece continuar su camino,
entre los pasos estrechos y anchos,
que dejan los mausoleos o bóvedas,
el negativo sobre el positivo.
Adentro: la sombra, el claroscuro, el agotamiento.
Afuera: la luz, el aire, la vida.
La estela que se va
diluyéndose en el agua.
La marca de la marea
cuando se retira de la costa.
La reflexión impávida
ante los ojos de nadie.
La mirada perdida
en la nada.
La vida que se asemeja
al aire espeso del mar.
La densidad desmedida
en un ambiente caldeado, caluroso.
Un frasco contiene ese aire.
diluyéndose en el agua.
La marca de la marea
cuando se retira de la costa.
La reflexión impávida
ante los ojos de nadie.
La mirada perdida
en la nada.
La vida que se asemeja
al aire espeso del mar.
La densidad desmedida
en un ambiente caldeado, caluroso.
Un frasco contiene ese aire.
domingo, 8 de abril de 2012
Viaje
El colectivo se abre paso
en el tablero damero
del conurbano bonaerense.
¿Cada calle una posibilidad?
Un sinfin de oportunidades
de trascender la realidad tangible,
e imaginar que ante nuestros ojos
se despliegan diferentes opciones
que valería la pena elegir.
Ir abriéndose paso,
y perderse en un mundo desconocido
que no se tiene.
Las luces con diferente intensidad
van marcando los límites del recorrido.
en el tablero damero
del conurbano bonaerense.
¿Cada calle una posibilidad?
Un sinfin de oportunidades
de trascender la realidad tangible,
e imaginar que ante nuestros ojos
se despliegan diferentes opciones
que valería la pena elegir.
Ir abriéndose paso,
y perderse en un mundo desconocido
que no se tiene.
Las luces con diferente intensidad
van marcando los límites del recorrido.
Cortado
Escuchar sin escuchar,
el murmullo se mezcla con mis pensamientos.
Cuando la noche va avanzando
a la tarde en un día cálido
en el otoño de Buenos Aires.
Un barcito perdido y moderno
en una esquina de Palermo.
El tic-tac que antela
la hora de reflexión de la semana.
Tal vez sí, tal vez no,
estés avanzando sintiendote inerte.
La vida pasa delante de mis ojos
al compás del humo del cigarrillo,
y no sé que hacer con lo que sucede
mientras lucho con la música
que tiende a mitigar mis pensamientos.
El tiempo pasa sin que pueda aliviar su paso,
hasta siento que lo estoy desperdiciando.
Los automóviles, camionetas, colectivos,
siguen su camino al igual que la gente
que sigue su paso cronometrado
en la vida planificada.
Ahora siento que me voy adentrando
en una pirámide egipcia,
el túnel se hace cada vez más estrecho,
el aire va escaseando
y creo que voy llegando al sarcófago
para encontrar algo
que no se supone que deba ver nadie.
el murmullo se mezcla con mis pensamientos.
Cuando la noche va avanzando
a la tarde en un día cálido
en el otoño de Buenos Aires.
Un barcito perdido y moderno
en una esquina de Palermo.
El tic-tac que antela
la hora de reflexión de la semana.
Tal vez sí, tal vez no,
estés avanzando sintiendote inerte.
La vida pasa delante de mis ojos
al compás del humo del cigarrillo,
y no sé que hacer con lo que sucede
mientras lucho con la música
que tiende a mitigar mis pensamientos.
El tiempo pasa sin que pueda aliviar su paso,
hasta siento que lo estoy desperdiciando.
Los automóviles, camionetas, colectivos,
siguen su camino al igual que la gente
que sigue su paso cronometrado
en la vida planificada.
Ahora siento que me voy adentrando
en una pirámide egipcia,
el túnel se hace cada vez más estrecho,
el aire va escaseando
y creo que voy llegando al sarcófago
para encontrar algo
que no se supone que deba ver nadie.
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