lunes, 31 de diciembre de 2012

Entonces me pregunto desde el mar de laberintos donde no hay salidas pero sí entradas qué voy a hacer entre las decisiones e indecisiones de la vida. Cómo me paro y enfrento este mundo... o cómo espero que las cosas se armen y solucionen por si solas como si la intervención de la protagonista no hiciera falta.
¿Y si tuviera que hacer una biografía? ¿Cuáles serían los hechos más sobresalientes?
Y cuando la respuesta no convence ¿no será hora de barajar y dar de nuevo?
Pero entonces me doy cuenta que arrastro un pesado bagaje de experiencias y desolaciones pasadas...
Me doy cuenta que es el peso de la piedra atada a mi tobillo mientras desciendo en la profundidad azul más oscura.
Y aunque esto es sólo una fantasía, cuando miro alrededor salgo a comprobarlo...pero no, a veces no se comprueba (la mayoría de las veces no, desde luego) 
¿Qué puedo perder? ¿Qué puedo ganar?
A veces los dados no dan los números que una quisiera y entonces el juego se vuelve un tanto más ¿macabro? no, macabro probablemente no sea la palabra que busco... 
Y me quedo en la vereda de enfrente mirando lo que pasa del otro lado, esperando que las paralelas se hagan perpendiculares o tangenciales o que haya algún punto de contacto entre las dos rectas que encima se avisoran infinitas.
No sé, mucho pensar pero en una de esas estoy en un punto de inflexión (sólo que todavía no sabemos para que lado va a seguir la linea)

domingo, 19 de agosto de 2012

Y la casa se siente vacía pero llena de fantasmas

En todos lados veo mis fantasmas
proyectándose en las paredes.
En cada rincón las palabras no escritas.
Atrapada en los submundos
de la mente alienada, neurótica,
me voy envolviendo en un vacío
(¿literal o mental?)
Cada uno crea su propia fantasía
pero también su propio infierno.
Mientras el subsuelo de la conciencia
se cuela en la realidad,
tiendo a mirar la salida
pero no la encuentro.

jueves, 19 de julio de 2012

¿Cuántas veces seguir recorriendo este camino?

Me voy debatiendo
entre los caminos sinuosos
de las inseguridades, las dudas
y los fantasmas.
Las sombras una vez nítidas
ahora son más difusas.
Cuesta ver el límite
entre realidad y pesadilla.
Cuesta definir el foco
entre fondo y figura.
Lo que antes era natural
ahora se pone en crisis.
La crisis genera angustia.
La angustia crecimiento.
Cadena sinfin de concatenaciones dudosas.
El medio es un cuerpo 
¿y el cuerpo un envase?
Disociación estrépitosa.

domingo, 15 de julio de 2012

Las calles de la ciudad muerta

En el recorrido
que a priori parece laberíntico
pero en un perfecto damero
de calles sin vida.
Se reproduce la constitución de una sociedad
en paredes de granito o mármol o ladrillos con adobe.
Historias trágicas o hermosos vitrales
adornan las casas de los muertos 
en un ambiente recoleto.
Y vamos a admirar como turistas
extraños y un tanto morbosos, 
la leyenda de tal o cual,
la verdad detrás de las lápidas.
A veces parece interesante
interesarse tanto por los muertos.
La vida parece continuar su camino,
entre los pasos estrechos y anchos,
que dejan los mausoleos o bóvedas,
el negativo sobre el positivo.
Adentro: la sombra, el claroscuro, el agotamiento.
Afuera: la luz, el aire, la vida.


La estela que se va
diluyéndose en el agua.
La marca de la marea
cuando se retira de la costa.
La reflexión impávida
ante los ojos de nadie.
La mirada perdida
en la nada.
La vida que se asemeja
al aire espeso del mar.
La densidad desmedida
en un ambiente caldeado, caluroso.
Un frasco contiene ese aire.
En la esquina esperando eternamente.
La luz en verde pero el cuerpo petrificado.

domingo, 8 de abril de 2012

Viaje

El colectivo se abre paso
en el tablero damero
del conurbano bonaerense.
¿Cada calle una posibilidad?
Un sinfin de oportunidades
de trascender la realidad tangible,
e imaginar que ante nuestros ojos
se despliegan diferentes opciones
que valería la pena elegir.
Ir abriéndose paso,
y perderse en un mundo desconocido
que no se tiene.
Las luces con diferente intensidad
van marcando los límites del recorrido.

Cortado

Escuchar sin escuchar,
el murmullo se mezcla con mis pensamientos.
Cuando la noche va avanzando
a la tarde en un día cálido
en el otoño de Buenos Aires.
Un barcito perdido y moderno
en una esquina de Palermo.
El tic-tac que antela
la hora de reflexión de la semana.
Tal vez sí, tal vez no,
estés avanzando sintiendote inerte.
La vida pasa delante de mis ojos
al compás del humo del cigarrillo,
y no sé que hacer con lo que sucede
mientras lucho con la música
que tiende a mitigar mis pensamientos.
El tiempo pasa sin que pueda aliviar su paso,
hasta siento que lo estoy desperdiciando.
Los automóviles, camionetas, colectivos,
siguen su camino al igual que la gente
que sigue su paso cronometrado
en la vida planificada.
Ahora siento que me voy adentrando
en una pirámide egipcia,
el túnel se hace cada vez más estrecho,
el aire va escaseando
y creo que voy llegando al sarcófago
para encontrar algo
que no se supone que deba ver nadie.

lunes, 12 de marzo de 2012

Blanco (por una vez no es negro)

El terror de la página en blanco y no la posibilidad de explorar el inmenso bagaje interior. El espectro que se abere ante mi es tan basto que sólo puedo sentarme a esperar poder afrontarlo. Entonces es cuando se arremolinan las experiencias (vividas o anheladas), los recuerdos dolorosos, las expectativas, más que nada las cosas que deje pasar por ser cobarde.
 
Caminos sinuosos que se abren ante mi, y sólo puedo contemplar la belleza del paisaje esperando que se deshaga en miles de fragmentos irreconocibles. 
Fotos de la ciudad que amortiguan la caída libre del cuerpo inherte sobre el asfalto mojado despúes de una lluvia torrencial.
Collage de imágenes pero también de emociones contenidas dentro del cuerpo ya inherte esperando salir a la superficie de alguna manera, tal vez cayendo hacia una inexorable realidad que se avecina.
Un abismo de sentimientos callados que surgen a la superficie de la manera menos esperada.
En este momento es cuando siento como voy cayendo y cayendo sin tener un fondo definido en medio del abismo rocoso que tal vez, sólo tal vez, llegue al centro de la tierra para convertirme en magma y salir en forma de lava.

La manera de permitirme vivir en un mundo compartimentado y fragmentado está sufriendo una crisis inevitable ya a esta altura sin retorno.

A veces es bueno que no haya retorno.

El Diario de Amy Jones© 2005 | Plantilla Blogger

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