Entonces me la paso diseccionando, un domingo a la noche, todas aquellas cosas que pienso que están mal (conmigo). Todas aquellas cosas que están mal conmigo ¿o de mi?
No puedo pensar en otra cosa, y mirá que lo inento. El tema es que siempre vuelvo al mismo patrón, aunque queira pensar que no, es siempre la misma mierda.
Trato de pensar en otra cosa, aunque no parezca, me empeño en pensar todo el tiempo y yo que pensaba, irónicamente, que ya no pensaba más.
Quisiera tanto romper con el patrón y sentir que lo que me pasa es otra cosa, sentir que por una vez puedo (que palabra tan poderosa) pero no, siempre vuelvo al embudo y todos esos pensamientos que se arremolinan ante la caída de la arena en el reloj (de arena) terminan en una muchas palabras que al mismo tiempo son una misma cosa: miedo.
Y ahora entonces por carácter transitivo ¿? se mezcla el poema de Raymond Carver
MIEDO
Miedo a ver un coche de la policía acercarse a mi
puerta.
Miedo a dormirme por la noche.
Miedo a no dormirme.
Miedo al pasado resucitando.
Miedo al presente echando a volar.
Miedo al teléfono que suena en la quietud de la noche.
Miedo a las tormentas eléctricas.
¡Miedo a la limpiadora que tiene una mancha en la mejilla!
Miedo a los perros que me han dicho que no muerden.
Miedo a la ansiedad.
Miedo a tener que identificar el cuerpo de un amigo muerto.
Miedo a quedarme sin dinero.
Miedo a tener demasiado, aunque la gente no creerá esto.
Miedo a los perfiles psicológicos.
Miedo a llegar tarde y miedo a llegar antes que nadie.
Miedo a la letra de mis hijos en los sobres.
Miedo a que mueran antes que yo y me sienta culpable.
Miedo a tener que vivir con mi madre cuando ella sea vieja, y yo también.
Miedo a la confusión.
Miedo a que este día acabe con una nota infeliz.
Miedo a llegar y encontrarme con que te has ido.
Miedo a no amar y miedo a no amar lo suficiente.
Miedo de que lo que yo amo resulte letal para los que amo.
Miedo a la muerte.
Miedo a vivir demasiado.
Miedo a la muerte.
Ya he dicho eso.
Pensar, de nuevo esa palabrita variadamente, que esa es la poesía que sentí salió de mis entrañas en una clase de teatro allá lejos y hace tiempo es bastante redundante.
Quiero salir de mis patrones pero parece que no puedo, bueno sí, lentamente parece que estoy cambiando ciertas cosas pero eso no parece llevarme a nungún lado ahora y acá mismo.
Puede que todo esto sea bastante boludo (y en vano)
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