Wasting my time in the waiting line
Hasta que no saque de manera más abstracta posible todas estas cosas que me molestan no voy a poder hacer nada, entonces intento tejer, una vez más, esa telaraña de palabras que formaran oraciones más o menos coherentes, que para vos no signifiquen nada (cada uno ve lo que quiere ver, cada uno interpreta a su manera, el “te lo dejo a tu criterio”) pero para mí signifiquen bastante: sacarme ese peso de encima que arrastro desde hace un tiempo.
Pero cómo empiezo, cuando los sentimientos son, en sí, bastante concretos (no tiene sentido que te los describa, se pierde el misterio…o la abstracción)
Half of the time we go and we don´t know where, we don´t know where…en parte es eso, en parte es otra cosa totalmente diferente.
Es todo junto pero no, es la sensación de esperar demasiado por algo que nunca cambiará, es no aceptar cómo son las cosas, cómo se mueven los títeres (y una que nunca quiere ser marioneta).
Se siente como escuchar Yeah Yeah Yeahs, una coctelera rabiosa aunque serena que no sabés cuándo va a explotar, con esa voz que se va distorsionando y las guitarras ya distorsionadas.
Y todo según el cristal con que se mire.
Seria mucho mejor tener un solo punto de vista, incluso dentro de una misma, siempre está la lucha interna de si se siente tal o cual cosa o de lo que se debiera hacer al respecto. Una lucha imposible que terminara en la nada, pero volverá a surgir cuando la situación sea parecida, esa memoria emotiva que activa todas las alarmas al mismo tiempo que las vuelve obsoletas…
Todos los caminos conducen a Roma y siempre se vuelve a las mismas encrucijadas (si nunca podés resolver los mismos problemas y los dejás en stand by hasta nuevo aviso).
No hay comentarios.:
Publicar un comentario