De repente el viento se hace más fuerte y sin darte cuenta estás en el ojo de la acción misma, lo imposible te parece posible (si, hasta viste volar vacas), y ahí está y ahí pasa...te preguntas porqué la naturaleza es capaz de semejantes catástrofes (esto es culpa de madre natura, se necesita urgente chivo expiatorio)
Pero así es, vienen y van, como si nada, no-conscientes de lo que provocan, dejando secuelas que cuesta aceptar primero y remediar después (si no preguntale a Bush, ese sí que tiene más problemas que yo). No es que puedas hacer demasiado para evitarlo, de todas formas golpeará la costa, y con suerte bajará de grado.
(S.O.S. hasta acá no llega la Cruz Roja)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario